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Christian faith: Calvinism is back
Washington
Por Josh Burek
Staff writer of The Christian Science Monitor / March 27, 2010 
(Adaptado al español por Alexander León peniel12@msn.com )
La nieve cae con resolución en una mañana de Sábado en Washington, pero el sótano de una iglesia cerca de la Capital de los Estados Unidos está repleto. Alrededor de 200 mujeres miembros tienen otro tanto de invitadas para té, galletas, conversación y evangelismo al estilo del siglo 16.
Lo que los nuevos visitantes de la Iglesia Bautista Capitol Hill (CHBC, por sus siglas en inglés) escuchan, difícilmente se puede calificar como “Cristianismo para tontos”. Tampoco se trata de la versión cosmética de los que proclamaron ser “nacidos de nuevo” hace algunas décadas. En lugar de esto, podemos encontrar testimonios como el de la joven Kasey Gurley, que describe su desobediencia y sufrienciento en términos del Antiguo Testamento: “Yo adoraba mi propia comodidad, mi concepto de mí misma”, confiesa: “Como el idólatra pueblo de Judá, merecemos la plena ira de Dios”, advierte a las asistentes, “Nunca estaremos seguras si confiamos en nuestras buenas intenciones”, pero agrega “Cristo murió por nosotros” La oración que hace al final es tanto franca como trascendente “Nuestro consuelo en el sufrimiento es este: que por medio de Cristo nos provees vida eterna”. Hay un silencio tal, que podrías escuchar una hojuela de avena si la quiebras.
El Calvinismo en la Iglesia Bautista de Capitol Hill.
Bienvenidos al austero mensaje del Calvinismo, que muchos están abrazando. Hace cinco siglos, las enseñanzas de Juan Calvino reconcibieron el Cristianismo, las ideas del capitalismo, la democracia y la libertad religiosa, nutrieron los valores Puritanos que luego dieron el carácter a América.

Hoy en día, su teología está resurgiendo de forma sorpresiva, confrontando a un evangelio de prosperidad centrado en el hombre, el cual ha sido abrazado por el evangelicalismo moderno con un mensjae que se sumerge en las Escrituras y se centra en Dios. En una era de materialismo y religiones hechas a la medida, las doctrinas inmaleables del Calvinismo y de su concepto de Dios como todopoderoso, quien decide todas las cosas, está ganando terreno sobre muchos Cristianos – especialemente los jóvenes.

Veinteañeros seguidores del Calvinismo, o teología Reformada se pueden encontrar entre los Presbiterianos, Anglicanos y evangélicos independientes. En la Convesión Bautista del Sur, la más grande denominación protestante del país, por lo menos un 10 por ciento de los pastores se identifican como Calvinistas, mientras que más de un tercio de los Seminaristas que se están graduando recientemente también lo son.
El nuevo Calvinismo atrae a legiones de creyentes a los sermones de predicadores como John Piper de la Iglesia Bautista Bethlehem en Minneápolis. Aquí en Capitol Hill Baptits Church, las bancas y los salones del sótano se llenan cada Domingo, mayormente de profesionales jóvenes. Desde que el pastor principal Mark Dever trajo la predicación Calvinista aquí hace 16 años, la iglesia se ha multiplicado 7 veces de lo que era.
Pero el mayor impacto de este movimiento no está en las bancas, más bien en los círculos de publicaciones y en los Blog Cristianos, en las escuelas de teología y en las conferencias como “Juntos por el Evangelio” (Together for the Gospel), donde las “estrellas del rock” de la Teología Reformada exploran sus tópicos como “El pecador ni es capaz ni tiene el deseo: La doctrina de la absoluta inhabilidad”.
“Es claro que hay un resurgimiento del Calvinismo”, dice  Steven Lemke, profesor en el Seminario Teológico Bautista de New Orleans.
Este interés renovado llega en un punto crucial del acontecer religioso americano. Después de revisar una encuesta que muestra una declinación muy marcada en el número de personas que se identifican como Cristianos, el periódico Newsweek declaró que “podríamos estar siendo testigos del fin de la Amércia Cristiana”
En cierto modo, Newsweek podría haber hecho una declaración impropia. Cinco siglos después de que Martín Lutero confrontara a la Iglesia Católica Romana, algunos observadores no solamente ven una América post-cristiana, sino una desarticulación de la Reforma Protestante en sí misma. Esta alarma está basada en estadísticas que muestran lo débiles que son los Cristianos en cuanto a sus creencias.
Pero ahora vienen los Calvinistas con su retorno a doctrinas inviolables y su discurso sobre la condenación – en esencia, es el retorno de los Puritanos, a excepción de sus vestimentas y pelucas.  ¿Es esto solo un momento de nostalgia o será el comienzo de una revolución más profunda contra el enfoque evangélico moderno que proclama “Jesús es nuestro amigo”?  En otras palabras ¿Hacia dónde se dirige el Cristianismo?
Cuando las personas hoy en día escuchan el nombre de Juan Calvino, piensan sobre todo en la predestinación – la idea controversial de que Dios pre-ordenó todas las cosas que sucederían, incluyendo quiénse serían salvos y quiénes no.
Lo que la gente olvida es que este teólogo francés del siglo 16 transformó el pensamiento occidental tanto por lo que eneseñó como por la forma en que lo enseñó. Su libro de 700 páginas “La Institución de la Religión Cristiana”, se volvió en el manual de referencia para la fe Protestante. Y su detallado y estilo de predicación expositiva, vino a ser un ejemplo para varias generación de clérigos, él pasó cinco años exponiendo el libro de los Hechos, versículo por versículo.
Sus detractores, (y tiene muchos), ven a Calvino como un teócrata que castigaba a los herejes (incluyendo el famos caso del que fue llevado a la hoguera) y que moldeó la ciudad de Ginebra, donde predicó, según un modelo de su ideología fatalista.
Pero sus seguidores lo ven como un hombre que recobró el Cristianismo centrado en Dios, sentó bases para la libertad religiosa y animó a incontables creyentes a leer la Biblia por sí mismos.
Gerlad Bray, un profesor de la Escuela de Divinidad en Brmingham admite: “Nos guste o no, él es una de las grandes mentes que dieron forma al mundo moderno”, “ideas de democracia, mercado abierto, capitalismo, igualdad de oportunides, se generaron en Ginebra y se pusieron en práctica según las posibilidades de aquella época”.
La influencia de Calvino en la fundación de los Estados Unidos es innegable. El patriotismo de la nación, la ética del trabajo, el sentido de igualdad, la moral pública y aún elementos de democracia, brotaron como parte del pensamiento Puritano en Nueva Inglaterra. Cuando el predicador calvinista Jonathan Edwards dijo a los feligreses en 1741 que ellos estaban como pendiendo de una tela de araña sobre el abismo del infierno, solo por la gracia de la mano del Dios al que habían ofendido, no estaba abrazando ningún credo herético sino que usaba el vocabulario básico de la fe Americana. No fue sino hasta el siglo 19 que las doctrinas Calvinistas llegaron a ser opacadas.
Por simple lógica, el sistema Calvinista no podría ser popular en nuestros días. La gran mayoría de Cristianos predican una teología de comodidad Home Depot: “Puedes hacerlo tú mismo, podemos ayudarte”. Esto se nota en títulos populares como “Tu mejor vida ahora: 7 pasos para vivir tu potencial completo” de Joel Osteen. Este mensaje de auto realización a través del compromiso Cristiano atrae a multitudes haciendo que las iglesias grandes se conviertan en mega iglesias.
Al mismo tiempo, esa forma estricta en que los Calvinistas pretenden seguir la Biblia, difícilmente resuena como alguna vez lo hizo en la sociedad Americana. El Grupo Barna, una firma de investigación asentada en California, realizó una ecuesta recientemente para medir cuántos adultos en los Estados Unidos mantienen una “cosmovisión bíblica” – por ejemplo, afirmar que la Biblia es completamente confiable, que una persona no puede ganar su entrada al Cielo simplmente por ser buena, que Dios es el creador todopoderoso del universo.
El resultado: una aguja delgada del 9%, entre los jóvenes de 18 a 23 años. Esto incluso entre los llamados “cristianos nacidos de nuevo”, entre los cuales llegó a un 19%.
En un reporte separado, Barna encontró que entre los llamados cristianos “nacidos de nuevo”, más de 6 de cada 10 dicen que ellos adaptan su fe, y que no siguen la teología de ninguna iglesia. “Los estadounidenses se sienten bien tomando y escogiendo los puntos de vista teológicos que les parecen convenientes y útiles, dejando el resto de las enseñanzas de la Biblia”, según afirma el reporte.
A groso modo, la implicación es esta: “las Sagradas Escrituras ya no constituyen el ancla de la espiritualidad americana”.
Por supuesto, esta era la advertencia Católico Romana a los primeros reformades hace cinco siglos: Si se separan de la iglesia, la ortodoxia perderá el rumbo. Al enfatizar la sana doctrina y el llano Evangelio, los Nuevos Calvinistas pretenden restaurar lo que ellos consideran la estabilidad de la fe Protestante.
De hecho, la Iglesia Bautista de Capitol Hill tiene una organización hermana llamada “9Marks”, que lucha por promover la “fidelidad bíblica” en iglesias de diferentes denominaciones.
Mark Dever afirma: “Muchas personas creen que la religión es algo que puedes armar de ideas que piensas que son gratas a tu personalidad o que encuentras beneficiosas, no es así, es una realidad objetiva. Es lo que es”
Más ampliamente, el avivamiento Calvinista refleja un esfuerzo por reafirmar el fundamento de la fe misma. La enseñanza de que el hombre necesita una mejoría se puede encontrar tanto en iglesias evangélicas conservadoras como en los grupos liberales de la Nueva Era. Esto no es así en el Calvinismo: el énfasis está en la gloria de Dios. Y la gravedad de Su voluntad es inmensa: Puede ser negada, pero no desafiada.
Una joven miembro de esta iglesia bautista en Capitol Hill, oriunda de Carolina del Sur nos dijo: “O Dios lo sabe todo, o bien, Él no sabe nada”.
El Domingo, mientras se filtra la luz de un cuarto piso, los estudiantes se acomodan en sus asientos, para escuchar una ponencia sobre la expiación substitutoria. El profesor hace una pregunta difícil, pero una mano se levanta, ansiosa de responder con el versículo aprendido de memoria de I Pedro 3:18: “Cristo murió por los pecados, una vez por todas, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios”.
Los estudiosos y seminaristas llaman a esto: Teología Sistemática, estos estudiantes principiantes en la CHBC lo llaman: la Escuela Dominical.
Sus padres están abajo, en seminarios, oraciones y en un sermón saturado de la Biblia que suman en total unas cinco horas de adoración durante el día. Justo antes del mediodía, los adultos toman notas mientras escuchan un sermón de una hora sobre II Samuel 5-9. Estos capítulos cubren el reinado glorioso de David sobre Israel, pero Dever no salta los versículos difíciles, como cuando Dios mata a Uza por tratar de tocar el arca del Pacto, más bien pregunta:
“Amigos, ¿hemos pecado como Uza?”
Tales cuestionamientos tienen la intención de punzar los corazones de los oyentes. Pero luego de las preguntas duras sigue haciendo comentarios: “Ustedes y yo no deberíamos respirar en este día si no lo estamos haciendo para la gloria de Dios”.
Este patron que consiste en convencer a los feligreses de su pecado y luego mostrarles la salida espiritual – tiene un efecto que cautiva la atención de la audiencia. Después del servicio, los feligreses se quedan compartiendo por una hora, se abrazan y comparten conversando. Un empleado de gobierno de nombre Dan Wenger nos dijo: “He llegado a creer y entender que Dios no se trata fundamentalmente de mi persona, Él es mucho más grande que eso, la enseñanza en esta iglesia me ha ayudado a ver la Biblia en el contexto completo de la historia, no solo las partes que me hacen sentir bien”.
El pastor Dever reconoce que la gente podría preguntar: “¿Por qué habría Dios de crear a alguien que va a ir al infierno?”. Su respuesta captura la esencia del Nuevo Calvinismo. “Yo no se eso”, confiesa: “Yo no inventé esto, solo estoy tratando de decirte lo que creo que es la verdad, no lo que a mí me gusta”.
La membresía en CHBC no es para los santos raquíticos. Se requiere haber tomado clases de teología y de historia cristiana antes de ser admitido. En la celebración mensual de la Cena del Señor, los miembros recitan de pie un juramento que los une mutuamente.
Además del culto dominical y del estudio bíblico en la noche de miércoles, pasan horas cada semana en pequeños grupos de estudio o en sesiones de discipulado “uno a uno”. Tales sesiones son una oportunidad para confesión, impartir ánimo, orar, y según dicen, constituyen la característica más gratificante y el mayor reto de la vida de esta iglesia.
Claudia Anderson, una editora de revista dice: “El compañerismo cristiano es mucho más que pasar un buen rato con los amigos, incluye intimidad espiritual, aprendizaje, consejería, y muestras genuinas de afecto”
Lo mismo dice Christopher Brown, un abogado: “Vine por la teología pero me quedé por el compañerismo” y añade: “Como americanos, somos muy individualistas, pero el Nuevo Testamento nos reprende: “no fuimos salvados para ser llaneros solitarios”

Los jóvenes usuarios de Blackberryes de este milenio que adoran aquí, son aficionados a los retos en la enseñanza, “predicaciones para doctores en filosofía”, como dicen por ahí. Pregúntales cuáles libros están leyendo y no mencionarán: “La cicha con el tatuaje dragón”. Mencionarán muchos nombres de predicadores de la era Puritana del siglo 17, como otros amontonan tarjetas de baseball.

Colling Hansen, autor del libro “Young, Restless, Reformed”, afirma que la resurgencia del Calvinismo indica que los Estados Unidos no han cambiado tanto como algunos podrían suponer. Su libro relata el peregrinaje de  un periodista junto a los Nuevos Calvinistas. Hansen afirma que aunque el Cristianismo americano tomó miles de direcciones desde que los Puritanos se asentaron en Nueva Inglaterra, el Dios que ellos adoraron – que según la Biblia es soberano en todas las cosas, y misericordioso para con los pecadores por medio del sacrificio de Jesucristo – aún cautiva a los creyentes de hoy”
Lo que cautiva a los de afuera, sin embargo, es que los Nuevos Calvinistas están restaurando la doctrina de la predestinación – Dios escoje a quiénes va a salvar – en una tierra que hace tiempo abrazó el concpeto de que en la salvación Dios no dejó a ninguno por fuera. Llevado a su conclusión lógica, la predestinación afirma que Dios siempre ha regulado todas las cosas, incluso el mal.
Esta creencia molesta a muchos Cristianos. ¿Pre-ordenó Dios el 9/11? ¿El Holocausto? Pregunta el Profesor Lemke, pastor bautista, crítico del Calvinismo, aunque no de todos sus puntos.
En el 2008, la Convención Bautista del Sur realicó la conferencia Juan 3.16 para exponer en balance los postulados del Calvinismo, incluyendo la predestinación.
Lo que los críticos ven como una doctrina fatalista, sin embargo, Calvino lo veía como buenas nuevas: Que los propósitos de Dios se cumplirán a pesar de los caminos pecaminosos del hombre.
El profesor Bray nos dice: “Para él, la predestinación era una creencia liberadora porque dice que Dios puede escoger a cualquiera, aunque sea humilde, y usarlo para frustrar a los grandes hombres de este mundo. Hace que el cambio real sea posible y pone a personas ordinarias como tú y como yo en la posición de poder ver cuando esto ocurre. ¿No son estas buenas noticias?”
Muchos seguidores concuerdan, añadiendo que el Calvinismo no es fatalismo: Eres respnosable por tu conducta.
Allen Guelzo, autor del libro “Edwards sobre la volundad: Un siglo de debate teológico americano” dice. “El Calvinismo es la foto grande del Cristianismo” y “Está menos interesado en preguntar por qué Dios permite que cosas malas les ocurran a las personas buenas, y más bien pregunta si en realidad hay gente que sea buena genuinamente”.
La predestinación es algo que los Nuevos Calvinistas consideran parte de su actitud al respecto de la Biblia: “O lo tomas todo, no tomes nada”
Continúa el profesor Bray diciendo: “Hoy en día tenemos más Biblias y más guías de estudio bíblico que en toda la historia, pero las personas conocen menos del texto bíblico que nunca. Esto es desastroso, el enfoque de Calvino en la predicación expositiva es más necesario que nunca”.
En la CHBC, muchos miembros afirman que se convirtieron en Cristianos de verdad solo después de que algún amigo estudió la Biblia versículo por versículo con ellos. Connie Brown, una maestra de Kindergarten dice: “Mientras estudiaba la Biblia, pude ver que Dios tenía todas las razones para enviarme al infierno, Dios me quebrantó y renovó mi corazón”.
Los Nuevos Calvinistas hablan muchísimo de su pecado. A pesar de eso – o por causa de ello” – no muestran culpa, sino gran gozo. La explicación que dan: Si minimizamos nuestra pecaminosidad, llegaremos a minimizar también nuestra gratitud por la magnitud del amor y perdón de Dios.
Muchos miembros fueron traídos a CHBC precisamente porque habían sido “convencidos de sus pecados”pero se frustraron al escuchar predicaciones diluidas. La señora Jessica Sandle, una subdirectora de Escuela dice: que el pastor de la iglesia a la que perteneció antes, había leído cierto libro sobre “cómo llenar las bancas” y entonces dejó de hablar del pecado y de por qué necesitamos a Dios.
Otro congregante, que no nos dio su nombre porque está optando por un puesto público, dijo: “Fui a otras igleisas, y salía sintiéndome bien, pero hambriento, los sermones eran misericordiosamente cortos, pero no dejaban por fuera el evangelio, nunca era convencido de mi pecado… aquí tus deficiencias quedan al descubierto”.
Finalmente, el Calvinismo contrasta como las formas de evangelicalismo más atractivas donde se enfatiza “Jesús es mi amigo” y esto le diferencia mucho del resto del mundo de la Fe. El escritor de best seller Phyllis Tickle considera este nuevo interés en el Calvinismo como la primera fase en contra de la última tendencia de la religión dominante de hoy:  el levantamiento del Cristianismo Emergente.
El Cristianismo Emergente, lo cual ella identifica como una tendencia que ocurre cada 500 años, no es tanto una doctrina o un movimiento como una actitud post-moderna hacia la religión misma. No está claramente organizado, pero valora la experimentación por encima de las reglas tradicionales y de la práctica Cristiana.
Cuando las cosas llegan a este punto, dice la Sra. Tickle, “siempre hay quiéne reconocen la necesidad absoluta de reglas y de un fundamento”.
O como lo dice la Sra Hagopian, con un claro compromiso calvinista: “La filosofía del Cristianismo Americano está muy lejos de  la verdad bíblica”.
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Conversando esta semana con mi suegro, analizábamos la situación de algunas iglesias en particular aquí en Venezuela, y terminamos hablando de la congregación donde él asiste. Después de reconocer que tengo razón en muchos de mis planteamientos con respecto algunos asuntos. Mi esposa le pregunta: Si es así como dices, ¿Por qué nos te vas a otra iglesia? Después de dar varios motivos  -a nosotros y en especial para mí-  él aún no ve (porque si las tiene) las razones para ir a otra congregación.
Es mi intención en esta entrada que Ud. Analice su condición y si está siendo edificado realmente en la congregación donde asiste. Aunque no será mi intención motivar a alguien a salir de su iglesia sin motivo, si lo es, dar información para que Dios abra sus ojos y vea la condición en la cual está su iglesia.
Como no me considero un experto en esta área, lo que haremos será ver 10 razones para escoger una buena iglesia, tomadas del libro: ¡Deje de Coquetear con la Iglesia! De Joshua Harris.  Así que, antes de pronunciar alguna crítica, le sugiero amado hermano que compre el libro, léalo y luego si desea conversamos…  (Haré un resumen de cada pregunta por lo extenso.)

1.                 ¿Es esta una iglesia donde se enseña con fidelidad la Palabra de Dios?
La iglesia que glorifica a Dios está gobernada por la Palabra de Dios. II Timoteo 3:16 dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,” 
Tenga cuidado. A primera vista la mayoría de las iglesias parecerán enseñar la Palabra de Dios. La verá impresa en el boletín, escrita en las paredes o salpicada a los largos de los servicios. No obstante, estas referencias a las Escrituras no implican necesariamente que la iglesia esté sometida a la Palabra de Dios.
Algunos maestros empiezan sus mensajes con la Biblia, pero esto es solo un trampolín para expresar sus propias ideas personales. ¡Yo debería saberlo muy bien, pues solía ser de ese tipo de maestros! Acostumbraba construir mensajes entretenidos alrededor de ilustraciones, opiniones o ideas propias. Siempre condimentaba mis mensajes con los pasajes de la Biblia. Sin embargo, las escrituras no eran la carne del plato, sino solo el condimento….”
Así que su primera prioridad es buscar una iglesia cuya enseñanza se rija por la confianza en la autoridad de las Escrituras.
2.               ¿Es esta una iglesia donde importa la sana doctrina?
“En Hechos 2:42 se nos dice que los primeros creyentes “perseveraban en la doctrina de los apóstoles”. En estos días a menudo la sana doctrina es objeto de burlas de parte de personas que la ven como algo innecesario y que causa divisiones para vivir la vida cristiana…   Un amigo que asistía a una conferencia para obreros de la juventud me dijo que el anfitrión inicio la actividad subiendo al escenario y declarando: ¡No se trata de la  doctrina! ¡Se trata de Jesús!”
“Creo que esta es una afirmación triste,  y que no guía por el camino adecuado. No tenemos que elegir entre la importancia de la doctrina y el amor de Jesús. Las dos búsquedas no se oponen.”
Busque una iglesia que conozca y defina con claridad aquello en lo que cree, un lugar donde la declaración de fe de veras marque una diferencia. Si tal iglesia es donde usted se siente como en su hogar, podrá estar de acuerdo con la afirmación de las doctrinas principales.
Si está buscando un material que le guíe en su estudio bíblico sobre doctrina, le recomiendo:  Bible Doctrine, (Doctrina de la Biblia) por Wayne Grudem. Este libro cubre los aspectos del Hombre, Cristo, la Salvación, de una manera fácil de entender.
3.               ¿Es esta una iglesia donde se atesora y proclama con claridad  el evangelio?
En cuanto a la elección de una iglesia, Charles Spurgeon dijo una vez:
No vayas donde haya linda música, buena conversación y bella arquitectura;: estas cosas no llenan ni el estomago ni el alama. Ve donde se predique el evangelio, el evangelio que en verdad alimenta tu alma y ve con frecuencia.
C.J. Mahaney, el pastor y amigo que ha entrenado en el ministerio, me enseño que la primicia del evangelio ha de estar en mi vida personal y en mi liderazgo de la iglesia local. Me enseño que el evangelio no es solo para salvarnos, sino la realidad que nos define cómo debemos vivir cada día nuestras vidas.
4.                ¿Es esta una iglesia comprometida a llegar a los no cristianos con el evangelio?
Jesús comisión a todos sus seguidores a ir y hacer discípulos (véase Mt. 28:18-20) así que, haga que sea prioridad buscar una iglesia que no solo celebre el evangelio, sino que también se extienda a los nos salvo en la comunidad con estas mismas buenas nuevas. Sin un énfasis en la evangelización una iglesia se vuelve egoísta y cerrada en sí misma.
5.                 ¿Es esta una iglesia cuyos líderes se caracterizan por la humildad y la integridad?
Cuando cumplí los veintiún años, mi padre me escribió una carta especial en la me alentaba a encontrar hombres a quienes quisiera parecerme. “Entonces siéntate a sus pies y aprende de ellos”, decía. Este es un buen consejo. No hay pastor perfecto, pero cuando se trata de evaluar a los líderes de una iglesia, uno quiere encontrar hombres en quien se pueda confiar y cuyo ejemplo podamos siempre seguir. En 1 Tim. 3 se enumeran las calificaciones de los pastores…” “… observe que las calificaciones se relacionan en su mayoría con la calidad de su vida. Creo que ser pastor es una profesión de carácter. No hay destrezas, capacidad de liderazgo o estrategias de comunicación que puedan reemplazar al carácter piadoso. Busque una iglesia donde el carácter personal sea más importante que el titulo, la posición o el éxito.
He encontrado  que los líderes más eficientes se ven a sí mismo primero como siervos. Y los lideres con integridad siempre recuerdan que deben rendir cuentas. No se ven ellos mismo como inmunes al pecado…” (énfasis añadido por mí)
En la siguiente entrada terminaremos de ver lo que dice Joshua Harris. Por ahora les recomiendo el libro de Mark Dever: 9 Marcas Una iglesia Saludable.

A mi entender existen varios tipos de predicación: la expositiva, la biográfica y la temática. El problema de las últimas dos, es que se corre el riesgo de acoplar a nuestras ideas humanas los textos de las escrituras y no respetarlos. Pero aún en la predicación biográfica o temática se debe enseñar lo que el texto dice en sí mismo, tomando el contexto y verificando la enseñanza general de la Biblia. Y eso es lo que hace precisamente la predicación expositiva; desglosar lo que el texto enseña palabra a palabra, analizarlo en su idioma original, estudiar lo que significa completa y exactamente tal como lo expresa Dios. Luego se realiza el bosquejo de forma natural de acuerdo a las ideas que autor bíblico expresó.
Pero antes de definir ¿qué es la predicación expositiva?, es esencial saber que no es. Y quiero citar a Mark Dever: “Algunas veces las personas pueden confundir predicación expositiva con el estilo de un predicador expositivo favorito, pero fundamentalmente no es cuestión de estilo. Como otros han observado, la predicación expositiva finalmente no se trata tanto de cómo decimos lo que decimos sino de cómo decidir lo que se va a hablar. No está marcado por un estilo en particular sino por un contenido Bíblico”. 9 Marcas de una Iglesia saludable. Pág 9 (versión digital)
John MacArthur dice al respecto: “No es comentario palabra a palabra ni versículo a versículo sin unidad, bosquejo o dirección dominante.
2. No son comentarios erráticos ni declaraciones casuales acerca de sus pasajes sin el trasfondo de una exegesis exhaustiva y un orden lógico.
3. No es una masa de sugerencias desconectadas e inferencias basadas en el significado superficial de un pasaje que no se apoyan en un estudio profundo del texto. …
7. No es una colección desmenuzada de hallazgos gramaticales y citas de comentarios sin la fusión de estos elementos en un mensaje suave, fluido, interesante y motivador.
10. No es la común charla devocional que se da en una reunión de oración que combina comentarios generales, declaraciones erráticas, sugerencias desconectadas y reacciones personales en una discusión parcialmente inspirada pero que no tiene el beneficio del estudio exegético-contextual básico ni los elementos de persuasión.” El Redescubrimiento de la Predicación Expositiva. Pág. 26
La predicación expositiva es un mensaje extraído de las escrituras tomando en cuenta una exégesis cuidadosa, para interpretar correctamente el sentido normal y contextual del pasaje. Así explicar claramente lo que el texto significa y aplicar todo su alcance a la congregación. (Neh. 8.8; Hn. 20:26-27) Ejemplo de esto lo vemos en Lc. 4:16-22 a Jesucristo exponiendo Is. 61.1-2. 

Haciendo una comparación entre la predicación expositiva y la predicación que probablemente recibes en tu iglesia, sería algo así:

Algunas ventajas de la predicación expositiva, según John Mac Arthur: 
1.        La predicación expositiva logra mejor la intención bíblica de  la predicación; presentar elmensaje de Dios.
2.                  La predicación expositiva promueve la predicación bíblica con autoridad.
3.                  La predicación expositiva magnifica la Palabra de Dios.
4.                  La predicación expositiva provee un almacén de material homilético.
5.                  La predicación expositiva desarrolla al pastor como un hombre de la Palabra de Dios.
6.                  La predicación expositiva asegura los mas altos niveles de conocimiento bíblico para el rebaño.
7.                  La predicación expositiva lleva a pensar y vivir bíblicamente,
8.                  La predicación expositiva promueve tanto la profundad como la amplitud.
9.                  La predicación expositiva obliga el tratamiento de textos difíciles de interpretar.
10.              La predicación expositiva permite que se manejen amplios temas teológicos.
11.              La predicación expositiva aleja a los predicadores de las rutinas y de favoritismos.
12.              La predicación expositiva previene la introducción de las ideas humanas.
13.              La predicación expositiva resguarda en contra de la mala interpretación del texto bíblico.
14.              La predicación expositiva imita la predicación de Cristo y la de los apóstoles.
15.              La predicación expositiva promueve lo mejor del expositor.