Archivos de la categoría ‘Doctrinas de la Gracia’

Esta semana que pasó, fue algo particular. Tuve la oportunidad de toparme con un hermano que tenía años sin ver y que me conoce prácticamente desde que nací. Traigo este hecho aquí porque él, “cree conocer” mi historial doctrinal desde hace unos 10 años. Conversando  de algunos temas, me pregunta: ¿Es verdad que eres calvinista? Realmente no me esperaba esa pregunta en medio del contexto donde estábamos, pero la hizo.
Mi respuesta inmediata fue: defina que es para Ud. Calvinismo y yo le diré si lo soy o no. Como le respondí eso, me cambio la conversación. Y cualquiera de Uds. concluirá que él me estaba preguntando algo que realmente no sabe.
Es mi deseo dar una idea brevemente de lo que es calvinismo para nosotros los que nos apegamos a la Confesión de Fe de Londres de 1689.
Existen algunos que tratan de tomar argumentos filosóficos y bíblicos para decir que la salvación Dios la provee y el hombre decide aceptar o rechazar. Por supuesto que esta posición no la encontramos en las escrituras.
 Otros, son más osados en su apreciación diciendo que esta disputa no sea resuelto, decir algo así es subjetivo y parcializado. Aparte de no considerar toda la gama de evidencias bíblicas e históricas que existen. Como sé que hay lectores y hermanos con una disposición genuina de aprender y avanzar en su entendimiento de las escrituras recomiendo el libro del Pastor Erwin Lutzer: Doctrinas que Dividen.
Como mucho sea escrito del tema en estos últimos meses, me limitaré comentar que Calvinismo no es seguir lo que Juan Calvino enseño o creyó. Existen algunas áreas doctrinales en las cuales creemos que Calvino no encontró un entendimiento correcto, pero su comprensión de lo esencial en la vida cristiana y los asuntos tocantes en la salvación del hombre si fueron los más correctos y bíblicamente sostenidos.
Su obra magna, Institución de la Religión Cristiana,  es una literatura que  sinceramente  cada creyente debe leerla y tenerla en casa. Muchos hoy día relacionan a Juan Calvino con la doctrina bíblica de la predestinación, es un error de conocimiento, porque quien hizo énfasis en la predestinación fue Martín Lutero. Quienes se oponen al calvinismo que nosotros los Bautistas Reformados defendemos como verdades bíblicas, usan argumentos disparatados e ignorantes. Como uno puede sostener un debate con alguien que no respeta las normas básicas de la apologética y su orgullo arrogante no les deja reconocer que están equivocados.
Pero calvinismo lo podemos definir sencillamente como las enseñanzas de las doctrinas tocantes a la salvación del hombre. Mejor conocido como las doctrinas de la gracia. En el enlace puede leer a que me refiero.
Hermanos, amigos lectores, los cristianos del pasado se identificaron con estas doctrinas, vea los siguientes nombres: 
George Whitefield, Robert Murray McCheyne, Andrew Bonar, Horatius Bonar, David Brainerd, John Paton, George Muller, John Newton, Isaac Watts, Richard Baxter, John Wycliffe, William Tyndal, John Calvin, Luther Martin, John Knox, John Owen, Thomas Brooks, John Flavel, Thomas Watson, Jeremiah Burroughs, Charles Hodge, Abraham Kuyper, Luis Berkhof, Martyn Lloyd Jones, entre muchos otros.
Pero a mis amigos bautistas les comento lo siguiente, observen la cantidad de bautistas que han creído ese calvinismo que tanto se resisten aceptar:
Juan Bunyan, C.H. Spurgeon, Juan Gill, Andrew Fuller, William Carey, Adoniram Judson, Benjanmin Keach, Abraham Booth, John Ryland, Hugs Evans, Samuel Pearse, William Kiffin, Robert Hall, Williams Gadsby, Alexander Carson, John Gano, A.H. Strong, B.H Carroll. J.M. Pendleton, A.W. Pink, entre otros. En la actualidad, Piper, Washer, Albert Mohler, etc…
Alguien podría decir: ¿Novedoso?, no creo! Por el contrario: Histórico!!!
Muchos bautistas actuales (los de la convención del Sur, los independientes, fundamentalistas, etc…) dicen venir de los Valdenses, del 1120 d.C., pero estos hombres en sus confesiones de fe, se lee claramente el Calvinismo puro (antes que Calvino naciese) en el cual creían.
En palabras de Charles Spurgeon:
“La palabra “calvinismo” es usada frecuentemente como un sobrenombre o una abreviación para hablar de aquella parte de la verdad divina que enseña que la salvación es de pura gracia. Entonces, nadie debe imaginarse que estamos dando una autoridad a la opinión de Juan Calvino… Utilizamos la palabra simplemente como una abreviación, porque al usarla, los enemigos de la libre gracia entenderán perfectamente lo que queremos decir. Es nuestra firme creencia que lo que s comúnmente llamado “calvinismo”, no es ni más ni menos que el viejo evangelio de los puritanos, los mártires, los apóstoles y de nuestro Señor Jesucristo.”
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